jueves, 8 de marzo de 2012

Lecciones para mantener un régimen contradictorio

A propósito del respeto y la tolerancia a las libertades individuales y de la parcialidad e imparcialidad

La clase de Historia de México Contemporáneo fue –y ha sido-- el escenario de un debate muy interesante referente a los pensamientos liberales. Los argumentos giran en torno a si tenemos derecho a imponer nuestra voluntad (aunque sea “la de la mayoría”) sobre la de otr@ individu@, en el mismo sentido se reclama a los “rojos” (por usar un tipo ideal) una supuesta parcialidad e intento de imponer su opinión por encima de “la diversidad” de opiniones y la aceptación, respeto y tolerancia de las diferencias.

Intentaré hacer una interpretación desde el punto de vista marxista de estos posicionamientos para abrir el debate sobre el significado de dichas doctrinas universales en la “sociedad de la tolerancia”.

¿Cuál es la condición natural de la evolución (en todos los sentidos)? No es otra cosa que la dialéctica entre dos elementos, hago un larguísimo paréntesis: no me gustaría que se me interpretara que se da sólo con los choques entre opuestos o antagónicos porque eso me obligaría a tener una teoría más elaborada en la que demostrara que dos elementos que no sean totalmente antagónicos (aún así surge la dificultad de discernir la referencia de antagonismo) no pueden generar una síntesis que pueda ser considerada como una fase superior de la evolución, por si fuera poco, también es difícil discernir lo que refiere a la evolución, en mi caso lo tomaré como una mayor adaptación al medio que la anterior fase, lo que se cristaliza en una mayor probabilidad de supervivencia.

Me quedo con la dialéctica como una relación entre dos (o infinitos) elementos generando “algo” cuya probabilidad de supervivencia y dominio del medio es mayor al anterior.

Los modos de producción en los que existe la apropiación de los medios de producción por una minoría se caracterizan precisamente por evitar a toda costa la dialéctica en todos los ámbitos de la vida, en ese sentido, es preciso decir que el capitalismo no es la excepción, pero sí la versión más avanzada de dicha limitante, en los anteriores modos de producción “lo verdadero” no tenía ninguna relación con la experiencia o prueba empírica, eran relaciones impuestas bajo un régimen extremadamente represivo y poco permisible en el terreno de las ideas, la dialéctica era imposible porque los argumentos que sostenían en régimen no se basaban ni remotamente en cuestiones relacionadas con la racionalidad e ideas ilustradas sino que eran expresiones –ni siquiera cuidadosamente elaboradas—que legitimaban totalmente la realidad cotidiana. 

Volviendo a lo que nos ocupa, al régimen capitalista, es natural que sus expresiones históricamente determinadas estén totalmente circunscritas a la evasión de la dialéctica, a pesar de ser el modo de producción con la superestructura menos represiva y más racional.

Antes de pasar al análisis de lo parcial e imparcial merece la pena decir que es absurda la pretensión de la ciencia y la academia de eliminar la subjetividad del individuo, toda nuestra vida práctica –y por lo tanto la metafísica—está plagada de subjetividades.

En el régimen capitalista lo imparcial es aquello que respeta la división entre el mundo metafísico y el mundo material, aquello que no trasciende del terreno de las ideas, lo que no se compromete con una realización de la idea en el mundo real. Lo parcial es aquello que obedece a intereses de cualquier tipo, los individuos son sistemáticamente reprimidos  en el momento en que comienzan a evidenciar una tendencia propia e intentan cristalizarla dialécticamente, para el modo de producción capitalista los individuos que desarrollan intereses contrarios a la lógica imperante son seres con intereses de clase, en el sentido peyorativo de la palabra, ya que son vistos como personas con deseos “impuros” y que no son políticamente correctos.

El respeto y la tolerancia como “valores” burgueses significan también evasiones muy sofisticadas a la dialéctica y el enfrentamiento, ambos valores hacen alusión no a concepciones internas de las personas sino a la actitud que deben tomar respecto al exterior para ser considerados buenos liberales y humanistas, así aunque en tu interior no soportes el asesinato de animales con fines de “diversión” el sistema te dice que debes permanecer callado y permitir a las personas disfrutar del libre albedrío.

Cosa contraria pasa cuando la burguesía se enfrenta a la temida lucha de clases contra la clase trabajadora, en ese momento toda la sociedad burguesa elimina su apatía dialéctica y toma todas las armas a su alcance para difundir la propaganda parcial en detrimento de los seres humanos que en el uso de su libertad deciden tomar el poder político y económico burgueses.

Es muy interesante la dualidad de un sistema que en cuanto ve de cerca el peligro utiliza todos los medios posibles para perpetrarse (incluyamos ahí a todos los elementos sociales que reproducen los esquemas, sea cual sea su situación productiva) y en tiempos de relativa paz social mantiene el paradigma de la libertad y la sutil evasión de la dialéctica.

S. E. 08 de marzo de 2012

miércoles, 15 de febrero de 2012

Maldita academia

Paralelamente al (modesto) aumento de mi bagaje teórico y conocimiento de los debates en el seno de la sociología académica voy aumentando mi antagonismo con el ambiente académico y comienza a perder el sentido la cotidianeidad en dicho lugar (que me parece un mundo metafísico de una realidad paralela a la nuestra pero sin una relación estrecha).

¿Dónde quedaron los principios ilustrados, los cuales aseguraban que la escuela (academia, educación o como quiera llamársele) jugaría el papel de trampolín para la emancipación del ser humano o –por lo menos—como palanca del progreso?

La lógica de la educación en el contexto del modo de producción capitalista es generar mano de obra cualificada que lleve a cabo funciones específicas, sin embargo, la misma realidad capitalista en su fase especulativa parasitaria (aunado con el extraordinario aumento de la técnica) ya no requiere más mano de obra cualificada que una élite privilegiada de proletarios que lleven a cabo algunas funciones fundamentales relacionadas con los avances técnicos de los grandes monopolios. Ésa es –a mi parecer—la esencia de las llamadas “instituciones educativas”, la cual –como dije anteriormente—al final de cuentas termina siendo una contradicción del sistema.

En el marco anterior ¿Qué papel jugó y juega la sociología?

En sus inicios la sociología buscaba el entendimiento de la sociedad con el propósito de lograr el orden  ¿Y qué es el orden?  El orden es necesariamente ausencia de contradicciones; ¡Y llevado hasta sus últimas consecuencias el orden es la revolución!

La sociología –en la actualidad—carece de un papel significativo, es un remanente del utopismo positivista-organicista (si se me permite usar un término improvisado) que carecía de conocimientos en teoría económica que lo sustentaran (aquí se nota mi confianza total en el materialismo), razón por la cual se derrumbó y nos quedamos con un montón de personas haciendo metafísica cada vez más abstracta y haciendo el propósito de su profesión la competencia teórica de enunciados lógicos olvidando los principios a los que obedece esa cantidad astronómica de chaquetas mentales de la sociología académica.

La academia evade los posicionamientos que implican la acción (¡Sin excepción!), hace a un lado los debates que –de concretarse hacia un polo en especial—llevarían al divorcio con el (des) orden establecido, en resumen la naturaleza esencial de la academia (mientras exista Estado, clases, relaciones de dominación, etc.) es reaccionaria y es inútil como instrumento de emancipación (si acaso juega un papel sería cuando más secundario).

Quizá me he excedido pero si voy a estar en el ambiente académico por lo menos cinco años de mi vida me parece que éste es un debate fundamental para delimitar la estrategia que mejor obedezca a los fines.

Espero sus críticas, deseo en realidad ser refutado. 

15/02/2012

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Camarada no dejemos que en nuestra mente se apodere la desesperanza,

Tu me dices que la academia es un instrumento estéril de la emancipación, por favor no seamos ciegos, si sabemos que en la UNAM la revolución florece cada día, si estamos comprometidos con nuestra sociedad y por tanto con la realidad, ¿no recuerdas la huelga del 99? los estudiantes interpretaron la realidad con las herramientas que les dio la academia, esto hubiera sido imposible si como señalas se basara en pura metafísica.
No voy a negar que existe un ataque sistemático a la academia que sirve para la emancipación (la UNAM principalmente) pero no hay que tener miedo de decir que no lo han logrado, que la UNAM es una trinchera majestuosa que aun no han hecho ni sollozar. Esa academia que solo prepara mano de obra es el sueño majestuoso de los poderosos, pero en México no lo han logrado, no hagas metafísica al decir que ya es un hecho, no nieges una realidad tan grande como las aulas en las que estudias.

La sociología juega un papel fundamental en la emancipación, no caigas en dramas posmodernistas, no caigas en el materialismo cerrado absurdo, en lo social no todo es económico, ni siquiera Marx insinuaría algo tan grosero, nosotros somos la primera linea en la interpretación social. Hay tienes a la sociología marxista ¿Qué compromiso mas grande podríamos pedirle con la realidad? ¿No somos incansables luchadores sociales? ve en este punto como el papel emancipador de la academia no es secundario sino primordial, ¿Que son los países donde los estudiantes no se organizan? Tristes presas del imperialismo, la resistencia en México la hacemos nosotros y ha nosotros nos hizo la academia.

La sociología debe ser la herramienta fundamental de la revolución, entendamos la sociedad para transformarla!!

__________________________________________________________________________________

Bien, quiero comenzar haciendo notar mi asombro porque alguien pida el ¨progreso¨, que evoque los principios ilustrados como algo que que se ha ido y que necesitamos que vuelva, cuando han sido ellos, el pensamiento ilustrado y el progreso, una mancuerna que, entre muchas otras, han llevado al mundo al punto en el que se encuentra.

Si la sociología se encuentra en un estado de ¨estancamiento¨ , en un papel de mero observador del acontecer social es porque ese papel ha querido jugar, es resultado directo también de una época en la que la plataforma política y filosofica marxista ya no es una opción para el grueso poblacional, los remanentes de la caida de la URSS como estado-nación siguen estando frescos en la memoria. El uso enmancipatorio que pueda tener una ciencia, sea cual sea, depende totalmente del individuo y del tiempo.

También considero hacer pertinente una distinción, tal vez, el sentimiento que abruma tu mente es ese, el fracaso de la política marxista como vía enmancipatoria de los pueblos porque en lo que toca a la metodología marxista de análisis y aprehensión de la realidad, sigue estando vigente, fuera y dentro de la academia. Mientras haya capitalismo, habra marxismo.


Estoy totalmente de acuerdo en que para transformar la realidad social primero hay que comprenderla.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Intentaré abordar todo lo dicho anteriormente, incluso pondré en duda lo que yo dije en principio.
Primero voy a abordar las respuestas y luego regresaré a mi primer escrito para matizar algunas cosas que me parece fueron excesivas (aunque era parte de la táctica para transmitir la idea).

La primera forma en la que se defiende la institución educativa es con ejemplos históricos “revolucionarios” como lo fue la huelga del 99. Desconozco la naturaleza esencial y profunda de ese movimiento universitario, sin embargo, pensar que es revolucionario me parece extremadamente atrevido porque habría que definir lo que es revolucionario y lo que no lo es, si lo vemos desde un punto de vista marxista, lo verdaderamente revolucionario es aquello que constituye la antítesis del M.P. imperante, el cual como sabemos es moldeable dependiendo de las fluctuaciones económicas (desde la socialdemocracia hasta el totalitarismo). Lo que evidenció la respuesta estudiantil fue la capacidad de organización y consciencia de posición (una forma de consciencia de clase mucho menos desarrollada) en momentos de coyunturas graves de la institución pública educativa UNAM. Yo no me atrevería a llamar revolucionario al movimiento, al igual que no son revolucionarias las millones de personas que protestaron contra el cierre de megaupload.

En ese sentido no veo el fundamento del hecho de que la UNAM sea una trinchera majestuosa de la revolución, lo que podemos decir es que muchas personas conscientes son estudiantes de la UNAM pero mi primer reflexión no negaba eso si no el hecho de el carácter reaccionario de la institución.

Sobre la sociología como disciplina teórica debo precisar que mi señalamiento no es hacia la sociología simple y llana sino hacia la sociología académica, la cual está subordinada a los esquemas de la institución. La sociología está secuestrada por la lógica de la institución y por ende descansa sobre bases reaccionarias, abstractas y determinadas históricamente.

Estoy de acuerdo en que entendamos a la sociedad y en hacer sociología revolucionaria (que a mi parecer es la única sociología posible) al igual que creo que no debemos limitarnos a hacer sociología sino intentar cruzar las fronteras interdisciplinarias (o eso es la sociología).

De la otra respuesta rescato la frase siguiente: “El uso emancipatorio que pueda tener una ciencia, sea cual sea, depende totalmente del individuo y del tiempo.”

Me parece que hay que hacer muchas precisiones: la ciencia es emancipatoria y revolucionaria por naturaleza, sin embargo, el mismo positivismo que surgió de la victoria de la burguesía en Europa termina siendo una carga para ellos, de manera que en el capitalismo la ciencia sólo sirve para entender ciertos aspectos de la realidad y no para modificarlos; es explicativa y no activa.

Respecto a lo que dije en la primera reflexión mantengo mi posición respecto a la esencia de la institución educativa y las disciplinas educativas.

Daré un paso atrás en mi aseveración final. Me quedo con la siguiente idea del debate que hemos generado: la academia como institución es reaccionaria, su naturaleza es más metafísica que activa y sus objetivos están relacionados con las necesidades económico-políticas del capitalismo, sin embargo, como toda institución capitalista contradictoria tiene cierto grado de porosidad generado por las contradicciones institucionales y sistémicas (de ahí el ejemplo de la Huelga del 99 en la UNAM), sin embargo, me parece ingenuo pensar que la academia es el lugar propicio para hacer revolución cuando hay un mundo real, económico y social que es la base de la sociedad.

Espero su respuesta o la apertura de otro tema si ya no hay nada que decir.

S.E. 26/02/12

____________________________________________________________________________________


He de comenzar declarando y haciendo pública mi ignorancia para con el movimiento estudiantil surgido en la UNAM en 1999.Ahora, concuerdo plenamente en la necesidad de definir, a ciencia cierta, de una manera casi canónica lo que es revolucionario y lo que no .Se podría aplicar el termino revolucionario, en su acepción marxista, creo yo, en todo aquello que es contrario y que busca destruir al sistema capitalista, como ya se menciona arriba. Pero, el termino revolucionario puede ser más amplio, es y no a la vez marxista pero sí toma como bandera a las clases menos beneficiadas.

Ahora, anteriormente afirme, ¨El uso enmancipatorio que pueda tener una ciencia, sea cual sea, depende totalmente del individuo y del tiempo¨ y creo que esto es así porque la ciencia es una herencia directa de la ilustración, sino la ciencia en su conjunto sí su columna vertebral, el método. No se puede hablar de ciencia sin tomar en cuenta que el método fue una creación ilustrada que permitía a un individuo, sólo a él como entidad básica de la sociedad llegar al conocimiento sin la necesidad de esta última. Para esto sería conveniente revisar las contribuciones de Descartes en El discurso del método y posteriormente de Newton en sus Principios matemáticos de filosofía natural.
Aunado a esto, la ciencia florece en un sistema liberal, apoyada por el naciente capitalismo. Si una ciencia, la que sea, o la ciencia en general es revolucionaria por antonomasia, lo pongo en duda. Recordemos que Marx nos dice que no podemos hablar de un ente abstracto y a temporal, se debe de situar bien el objeto en el espacio y el tiempo. Sobre la influencia que ha tenido el positivismo en general sobre la ciencia, desconozco, no tengo la capacidad para hablar de él en estos momentos.
Ahora, si ¨La sociología está secuestrada por la lógica de la institución y por ende descansa sobre bases reaccionarias, abstractas y determinadas históricamente¨ es porque es de este modo que permite su desarrollo y reproducción. La institución, sea la que sea, siempre será reaccionaria porque defiende los intereses de estado que las sostienen, ya sea socialista o capitalista. Un sector de la academia es utilizada para la difusión de ideas en pro del régimen, por ende, siempre será reaccionaria. Es cierto, es explicativa porque el marxismo que ahí se aplica y difunde es el metodologico y no la plataforma filosófico-política.  Es conveniente no olvidar eso, si creemos que la metodología marxista va de la mano con su aplicación política es necesaria constituye, creo yo, una posición netamente personal.

Recordando a Marx de nuevo, podríamos argüir, si me permite la paráfrasis de las Tesis de Feuerbach que el materialismo que se enseña es, precisamente, Feuerbachiano, es decir, contemplativo y si se quiere, solamente explicativo. Entonces, creo yo, la ciencia no será revolucionaria o enmancipatoria por naturaleza, sino en el mejor de los casos, difusora de ideas. Depende del individuo, casi por entero.

Concuerdo en que la UNAM no sea una trinchera, es solamente un crisol donde se ven reflejadas todas las ideologías de la heterogénea sociedad mexicana actual.

Gonzalo Buendía 1/03/2012

----------------------------------------------------------------------------------------

Totalmente me suscribo a tu escrito, el único punto en el que discrepo es en el de la ciencia, sin embargo acepto que fue un error mío el tipo de concepto que usé, a lo que yo me refería como elemento emancipatorio es a la relación hombre-naturaleza y el aumento de la técnica,  lo que yo imaginaba era a la ciencia como ese trampolín que nos iba a liberar del trabajo (no lo erradicaría pero tiende a disminuirlo) y no observaba el concepto desde el punto de vista iluminista sino como la capacidad humana de entender el mundo empírico y modificarlo a su favor (ignorando cualquier paradigma históricamente determinado), una cosa natural al hombre...

Reitero que en el resto no tengo un solo punto que pueda rebatir.

S. E. 04/03/2012